Empezado el curso y tendiendo que pagarlo el primer trimestre era hora de buscar curro de lo que sea para pagarlo, ya que lo que yo había elegido no lo subvencionaba el estado, ni ayudas por emancipación, ni beca ni na de na, así quieren que los jóvenes aportemos algo a esta corrupta sociedad.
Por un conocido hice una entrevista en una cafetería muy conocida en la ciudad, en aquel entonces tenia algo de glamour, pagaba bien, con contrato, seguridad social y pagas aparte, increíble, eso si más horas que un reloj, currando a destajo desde el principio hasta el final y con camisa blanca, pantalón de pinzas negro y pajarita.
Un clásico atuendo que nos hacia parecer pingüinos despeluchados ya que vestíamos un chaleco y no un chaqué, al final me hice a la indumentaria, mejor manchar la ropa de la empresa que la mía.
De esta manera podía pagar mi piso de alquiler,mis clases de fotografía y demás vicios (como el comer,agua,luz,comunidad, teléfono...) y me sobraba algún céntimos para alternar semana si y semana no con mis amigos, los cuales vivían bajo el abrigo familiar y subvencionados, yo como joven de provecho me costeaba todo, así que había meses en los cuales ni salia, era eso o comer caliente.
Firme contrato el cual incluía una prueba de quince días en la cual la empresa podía decidir si seguía con ellos o me volvía con mi carné de socio del la oficina de empleo, prueba superada, tres meses, seis meses, contrato indefinido, bien, ya podía pedir prestamos y empeñarme de por vida.
Mi juventud se marchitaría y empezaría a caerseme el pelo...
Nada de eso, empece a centrarme más, ya que después de diez horas diarias de pateadas por la barra incluyendo el comedor (desayunos, menús del día, carta, bocadillos, tortitas por la tarde, chocolatito caliente para las viejillas de turno...)
Sin parar con la lengua afuera, pero me hice a ese ritmo de vida, comer en doce minutos y volver a la batalla, terminar el jornal arrancar la moto e ir a clase a medio dormirme ya que mi cuerpo ya estaba en proceso de desconexión, buscaba urgentemente un lugar de reposo.
En este lugar si que aprendí sobre el mundo hostelero y como manejarme en una barra y como actuar ante ciertas alimañas de alterne, este local estaba en un centro neurálgico, estrategico mas bien," autobuseros" que paraban enfrente (ya que la principal parada estaba enfrente), maquinistas y operarios ferroviarios(local dentro de una de las principales estaciones de tren de esta ciudad), brokers (el edificio de la bolsa esta contiguo a este), oficinistas ( hay bastante transito empresarial ) y un amplio centro de ludopatía que comparte salida trasera con este local.
Bastante meneo, así que eramos ocho en barra , dos chicas de la limpieza y dos cocineros, un bar-cafetería -restaurante que facturaba unas cajas de vértigo.
Personajes variopintos, compañeros cientos (ya que pasaba mucha gente por aquí), no todos aguantaban el ritmo y abandonaban el barco o eran invitados ha abandonarlo, de todo había en este nido humano.
Momentos muy buenos y otros de psicosis, pero en general buen sabor me dejo, aunque como todo cuando el barco zozobra es mejor abandonarlo, os contare unas cuantas anécdotas, así que agarraros los machos y vosotras descalzaros esos taconazos de altura y a ponerse cómodos.

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