Aquí todos llevan más años que la tira, es más creo que alguno nació en las entrañas de este local, eso es lo que ellos cuentan, yo he visto de todo, llevo aquí desde el descubrimiento de la gaseosa...
Lo jodido es que en mi turno(sea el que sea) he de estar con dos compañeros, total tres en barra y uno en cocina, la mayoría del tiempo me siento como un marginado, un apestado, ya que me encuentro cada dos por tres solo en la barra,¿Y mis compañeros?, no hay, se han esfumado, a fumar (joder, algún día empezare yo a darle al vicio, solo para poder desaparecer así), al servicio, al movil...
Lo flipante del asunto es que casi siempre me ocurre esto con los mismos, al final te cansas, das tu opinion, hay discusión y se crea un mal rollo que se supone tendría que haber evitado, el culpable, gilipollas de mi.
Ya esta uno de ver como su compañero se trae a la novia en su jornada laboral, la lleva al almacén, la surte de viandas y bebidas, besitos, arrumacos y tu sacando el curro de dos, un día vale, dos puede, tres me cago en su puta madre (con perdón, pero la mala ostia ha de salir por algún lado), al final se acostumbran a que no digas nada y curras tu como el mas tonto, en mi caso, casi siempre por no decir siempre.
Compañeros vagos, encargados pasotas y jefes que viven en su burbuja mientras el local facture, cabrones, con el sudor de uno ganamos cinco, soy el nuevo, no tengo ni voz ni voto.
Al final explote y les di mi opinión, se la sudo a todo el mundo, pero no por ello me frustre, me crecí más y ya les vigilaba, examinaba con lupa todos sus fallos,apuntaba sus escaqueos e incluso fotografiaba sus actos amoroso dentro del almacén( bendita tecnología esta la de los moviles), era un seguro, por si todo esto explotaba sabia que el que pagaría los platos rotos sera el nuevo, en este caso, yo.
Todo dio una vuelta de tuerca, las casualidades de la vida ,el bien prevalece sobre el mal, que era cuestión de tiempo que las cosas se pusieran en su lugar.
Este compañero tan fogoso que yo tenia decidió un día de los que se metía a la novia en el almacén pasar a mayores, el momento, el calenton, decidieron buscar un poco más de intimidad y se adentraron en la cámara frigorífica, la cual era enorme así que ahí dentro dieron rienda suelta a su amor.
Por la puerta principal vi entrar a mi jefe, raro era, no solía pasar por el local más que a principio de mes para traernos la nomina o echarnos alguna bronca, traía algo en las manos, una especie de bandeja.
Me dijo que era una tarta y que como tenia que realizar unos recados por la zona que la depositaba en la cámara, le dije que se la guardaba yo pero me dijo que ya lo hacia el, al abrir la cámara frigorífica vio un culete peludo y unos pantalones negros de pinzas por los tobillos, mi compañero seguía faenando y eso que al abrir la puerta se accionaba una luz, mi jefe puso el grito en el cielo y esa fue la ultima vez que vi a mi ex-compañero, no me dio pena ninguna, bueno si, ya que no le dejaron rematar la faena.

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